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Archivo de Editoriales

Buenos Aires, Domingo 14 de marzo de 2004

Padre Oscar Pezzarini
Padre Oscar Pezzarini

Sinceridad

La sinceridad, no es sólo una cuestión de palabras, sino también de actitudes. Muchas veces estamos faltando a la sinceridad cuando aparentamos lo que no somos; por eso el ser sinceros no lleva a mostrarnos como somos en realidad, a ser congruentes entre lo que decimos, hacemos y pensamos. El hecho de ser sinceros nos hace honestos con los demás y con nosotros mismos, nos convierte en personas de confianza para los demás por lo verdadero que hay en nuestras palabras y acciones.

La sinceridad es un valor que tienen las personas, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.

Para ser sinceros, debemos decir siempre la verdad, y si bien esto parece sencillo, sabemos que muchas veces nos cuesta mucho trabajo. Pero la sinceridad, no es sólo una cuestión de palabras, sino también de actitudes. Muchas veces estamos faltando a la sinceridad cuando aparentamos lo que no somos; por eso el ser sinceros nos lleva a mostrarnos como somos en realidad, a ser congruentes entre lo que decimos, hacemos y pensamos.

Nuestra falta de sinceridad se da muchas veces en cuestiones pequeñas, hasta casi sin importancia, pero no debemos olvidarnos, como dijo Jesús, “que quien no es fiel en lo poco, difícilmente podrá ser fiel en las cosas grandes”, sabiendo que pequeñas faltas de sinceridad, en definitiva: mentiras, nos pueden ir llevando a otra más grande y así sucesivamente hasta llegar a faltas que puedan sorprendernos a nosotros mismo por lo enormes que terminan siendo.

Cómo nos desilusionamos cuando descubrimos que una persona no ha sido sincera con nosotros, cuando nos damos cuenta de que en “realidad no es como se presenta”, cuando creíamos que “era diferente”, etc. No debemos olvidarnos que ese mismo dolor podemos causarle a los demás, si no actuamos sinceramente.

Ser sincero exige responsabilidad en lo que decimos, no “dar rienda suelta a nuestra imaginación”, y también no suponer.

El ser sinceros también debe llevarnos a decir la verdad, aunque eso pueda incomodar al otro, no es bueno callar, o no decir toda la verdad “para que no se sienta mal” o “para no ofenderlo”, claro siempre teniendo en cuenta que lo que le decimos es con la intención de ayudarlo, para esto sin dudas que debemos buscar el momentos y la forma oportuna de hablar con esa persona y dejarle ver nuestra verdadera intención de ayudarla.

En algunas oportunidades la Sinceridad nos exigirá tener valor para poder decir las cosas sin el “temor” de perder una amistad o el buen concepto que puedan los demás tener de nosotros.

La persona sincera dice siempre la verdad, aunque le cueste, no se preocupa “por el qué dirán”, no debemos olvidar que es mucho más vergonzoso que nos sorprendan en una mentira.

El hecho de ser sinceros nos hace honestos con los demás y con nosotros mismos, nos convierte en personas de confianza para los demás por lo verdadero que hay en nuestras palabras y acciones.

Padre Oscar Pezzarini
Apoderado General de la Obra Don Orione en Argentina

 

El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar con sus reflexiones en "De Buena Fe" el programa radial de la Fundación Felices los Niños en Radio Belgrano, AM 950 kHz, los sábados de 6 a 8 horas de la mañana.
Pequeño Cottolengo Don Orione
 0800-333-6746 o +54 (11) 4268-7722 desde el exterior.

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