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Buenos Aires, domingo 12 de diciembre de 2004

Padre Oscar Pezzarini
Padre Oscar Pezzarini

Patrona de América

Este domingo 12 de diciembre, transcurriendo el Tiempo del Adviento, preparación a la Navidad, es además la Fiesta de la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América. Es posible que no sea "casual" que en los últimos tiempos estemos siendo testigos de tantas faltas de respeto y de tantos agravios a la figura de María, en sus imágenes, en los signos que hacen que los creyentes encuentren la presencia de aquella que nos trae al Salvador y que también acompaña a cada uno de sus hijos en el camino de esta vida. Honremos a María, a nuestra Madre, en sus signos a través de los cuales se nos hace presente y también tratando de aliviar de alguna manera el sufrimientos de tantos de sus hijos que necesitan que ella los consuele, acaricie y fortalezca, y quizás nosotros podamos ser los instrumentos para que Ella esté cerca de quienes tanto están esperando.

Este domingo 12 de diciembre, transcurriendo el Tiempo del Adviento, preparación a la Navidad, es además la Fiesta de la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América.

Nuestros hermanos de México celebran una gran fiesta en este día, donde la Basílica de Nuestra Señora se llena de colorido para recibir a tantos hijos que se acercan para recibir la caricia de la Madre y demostrarle todo su amor. Es que la presencia de María en la historia del hombre, y en la de los pueblos de América, es muy fuerte, desde los comienzos mismos de la Evangelización, y la mayoría de sus hijos saben que tienen la presencia y protección de la Madre, y por eso recurren a ella.

"No estoy yo aquí, que soy tu Madre", son las palabras de consuelo que María dijo a Juan Diego cuando se le aparece y lo fortalece ante la preocupación, y esas son las palabras que hoy la Virgen dirige a cada uno de sus hijos que sufren y con quienes ella misma comparte tanta necesidad, tantas dificultades, y que saben que allí está Su Madre para acariciarlos y consolarlos.

Son días de muchas celebraciones en honor a la Virgen María, Guadalupe por un lado, por otro hace muy poquitos días al celebrar la Inmaculada Concepción, recordábamos cuando hace 150 años era proclamado el Dogma de la Inmaculada Concepción, y uno ve permanentemente la devoción de tantas personas que se acercan a María para demostrarle toda su Fe y Amor.

Quizás por todo esto, es que tampoco sea "casual" que en los últimos tiempos estemos siendo testigos de tantas faltas de respeto, de tantos agravios a la figura de María, en sus imágenes, en los signos que hacen que los creyentes encuentren la presencia de aquella que nos trae al Salvador y que también acompaña a cada uno de sus hijos en el camino de esta vida. Es verdad, ha habido últimamente muchas muestras de agravio a signos y valores católicos en nuestro país, algunos incluso baja el pretexto de "arte" o de expresiones de libertad, etc., olvidándonos que toda expresión debe contar con el límite del respeto a todos los signos, religiosos o no, que los hombres tenemos.

Es verdad que seguramente la Virgen María estará "dolida" por estas expresiones agraviantes con que se ha encontrado, pero imagino también que no menos dolida está con las constantes "faltas" de respeto que sufren las personas de muchos de sus hijos que sufren, están abandonados, rechazados, en la miseria o victimas de tantas injusticia y maldades de los hombres. Ni una ni otra ofensa debemos permitirla sin buscar las maneras de "desagraviar" tanto insulto.

Honremos a María, a nuestra Madre, en sus signos a través de los cuales se nos hace presente y también tratando de aliviar de alguna manera el sufrimientos de tantos de sus hijos que necesitan que ella los consuele, acaricie y fortalezca, y quizás nosotros podamos ser los instrumentos para que Ella esté cerca de quienes tanto están esperando. Sin dudas que esta podrá ser una de las maneras en que celebremos con todo su significado profundo la Fiesta de Navidad que se aproxima.

Padre Oscar Pezzarini
Apoderado General de la Obra Don Orione en Argentina

 

El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 106.5 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, Julia Cansinos, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí.

Pequeño Cottolengo Don Orione
 0800-333-6746 desde Argentina, o +54 (11) 4268-7722 desde el exterior.

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