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Buenos Aires, domingo 11 de noviembre de 2007

Padre Oscar Pezzarini
Padre Oscar Pezzarini

CEFERINO NAMUNCURA

Este 11 de noviembre celebramos un acontecimiento al que no estamos muy acostumbrados en nuestro país: una Beatificación. En efecto, en Chimpay, Río Negro, es declarado Beato CEFERINO NAMUNCURÁ. Si recorremos la vida de Ceferino, la “corta vida” según nuestra pobre mirada humana, quizás no nos encontremos con “hechos extraordinarios”, con situaciones llenas de “espectacularidad”, sino más bien una vida bastante simple y cotidiana, sólo que cada una de las cosas que realizaba, las hacía de una manera en que mostraba el sentido profundo que tenía su entrega. Quizás es ése el mejor ejemplo que nos deja. Desde hace muchos años en Argentina oímos hablar de Ceferino Namuncurá, quizás por la gran devoción que siempre ha tenido su figura, hasta quizás alguno se dio cuenta recién ahora que todavía no había sido declarado Santo. Pero lo importante a rescatar es esa “santidad” de lo sencillo, de llevar adelante lo cotidiano, con una base firme de Fe. Beato Ceferino, así lo llamamos ahora, es Argentino, es de nuestra Patagonia, es Salesiano, por eso nos alegramos junto a toda su Familia Religiosa y pedimos una vez más su ferviente intercesión por nuestra patria.

Este 11 de noviembre celebramos un acontecimiento al que no estamos muy acostumbrados en nuestro país: una Beatificación. En efecto, en Chimpay, Río Negro, es declarado Beato CEFERINO NAMUNCURÁ.

“Ceferino, hijo de Dios y hermano de todos”, es el lema elegido con motivo de su Beatificación, y sin duda es un lema que surge a partir de un profundo reconocimiento a su entrega.

La vida de Ceferino nos habla de la integración de los pueblos, de superar las situaciones en la que los hombres están oprimidos, del servicio, de la paz, de la entrega de la propia vida.

También, como dicen los Obispos de la Patagonia en su mensaje de preparación a esta Fiesta, “Ceferino nos enseña el amor decidido a la familia y a la propia tierra, la entrega generosa a los hermanos, su espíritu de reconciliación y de comunión”.

Desde muy pequeño Ceferino vivió pensando en los demás, primero ayudando a su familia, dejando a su pueblo para ir a estudiar, prepararse, para después ayudarlos mejor, preocupándose por el enfermo que estaba junto a él y también compartiendo su dolor en los que serían también sus últimos días.

No dejó de tener dificultades, dolores, a pesar de su juventud, pero los asumió con mucha entereza, con paciencia, sin “quejas” y pensando siempre en servir a los hermanos, y eso lo lleva ahora a los altares, a ser declarado Beato, como decimos, el último paso si se quiere antes de ser declarado Santo. Pero ya es puesto como ejemplo, ya tenemos su “camino” para imitar también nosotros y alcanzar a través del servicio, de la entrega, nuestra salvación.

Si recorremos la vida de Ceferino, la “corta vida” según nuestra pobre mirada humana, quizás no nos encontremos con “hechos extraordinarios”, con situaciones llenas de “espectacularidad”, sino más bien una vida bastante simple y cotidiana, sólo que cada una de las cosas que realizaba, las hacía de una manera en que mostraba el sentido profundo que tenía su entrega.

Quizás es ése el mejor ejemplo que nos deja. Desde hace muchos años en Argentina oímos hablar de Ceferino Namuncurá, quizás por la gran devoción que siempre ha tenido su figura, hasta quizás alguno se dio cuenta recién ahora que todavía no había sido declarado Santo. Pero lo importante a rescatar es esa “santidad” de lo sencillo, de llevar adelante lo cotidiano, con una base firme de Fe. Cuando descubrió a Jesús, todo para él tuvo un sentido distinto, y desde allí realizó toda su vida.

Beato Ceferino, así lo llamamos ahora, es Argentino, es de nuestra Patagonia, es Salesiano, por eso nos alegramos junto a toda su Familia Religiosa y pedimos una vez más su ferviente intercesión por nuestra patria.

Padre Oscar Pezzarini
Superior Provincial de la Obra Don Orione en Argentina, Paraguay, Uruguay y México

 

El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar junto al Padre Leonardo Abregú los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 90.3 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, María Laura Andrada, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí.

Pequeño Cottolengo Don Orione
 0800-333-6746 desde Argentina, o +54 (11) 4268-7722 desde el exterior.

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