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Editorial > Archivo de Editoriales ![]() Buenos Aires, domingo 27 de enero de 2008
Qué idea tengo de Dios¿Por qué Dios no arregla el mundo de una vez por todas? Son muchas las ocasiones en las que me encuentro con personas que dicen creer en Dios, pero que no comprenden algunas cosas. Por ejemplo, si Dios sabía lo que iba a suceder en el mundo, ¿por que lo permitió? ¿Por qué lo creó igual? Si Dios es alguien que sólo debe intervenir en el mundo y en mi vida cuando yo quiera y lo necesite, entonces Dios se parecerá más a un “mago” que me soluciona lo que yo no puedo o no quiero intentar solucionar. Si Dios es alguien con quien puedo “negociar”, diciendo: “hago esto” pero a cambio “de que me des tal cosa”, entonces Dios será simplemente un comerciante con quien llevo adelante una transacción, un “negociador”. Si Dios es alguien que llamo sólo cuando “lo necesito”, cuando debo “tapar un pozo”, cuando no doy más, entonces también tengo una idea equivocada de Él. Si nuestra idea de Dios es equivocada, nos pasaremos la vida “echándole la culpa” de lo que no somos capaces de realizar nosotros, algo que sin duda es siempre más cómodo.Son muchas las ocasiones en las que me encuentro con personas que dicen creer en Dios, pero que no comprenden algunas cosas. Por ejemplo, si Dios sabía lo que iba a suceder en el mundo, ¿por que lo permitió? ¿Por qué lo creó igual? También hay otras preguntas que en definitiva tratan de cuestionar al mismo Dios: ¿Por qué, si Dios es bueno, hay tanto mal en le mundo? ¿Por qué hay tantos que se mueren de hambre? ¿Por qué Dios no arregla el mundo de una vez por todas? Y muchas otras preguntas que no hacen más que mostrar lo equivocados que estamos respecto a Dios, la “idea” errónea que tengo de quien es y de cómo actúa en el mundo. En primer lugar, Dios no es alguien que está para intervenir en el mundo, diríamos, “tapando los baches” que el hombre deja, o produce. El primer gran misterio a tener en cuenta es que Dios nos ha creado “por Amor” y plenamente “libres”, y que ha puesto el mundo en nuestras manos para que lo disfrutemos, lo respetemos, sigamos colaborando con Él en la Obra creadora. Y respeta tanto nuestra libertad, que es el don más precioso que nos ha dado, a tal punto de tener que ver Él mismo como el Hombre muchas veces “arruina” todo lo que maravillosamente creó. Pero también está en el mismo ser humano la capacidad para poder corregir todo aquello que ha sido desviado del sentido original que Dios le ha dado. Por eso, no es que Dios no interviene en el mundo, en realidad ya lo hizo, creándolo, dándole al hombre la capacidad de desarrollarlo, y ante la irrupción del mal envió a su Hijo para salvarlo y para que podamos nuevamente encontrar los caminos para solucionar los errores que cometemos. Por eso, mientras nos quedamos “reclamando” cosas a Dios, no estamos más que mostrando qué idea tenemos de Dios, quién es Dios para mi. Si Dios es alguien que sólo debe intervenir en el mundo y en mi vida cuando yo quiera y lo necesite, entonces Dios se parecerá más a un “mago” que me soluciona lo que yo no puedo o no quiero intentar solucionar. Si Dios es alguien con quien puedo “negociar”, diciendo: “hago esto” pero a cambio “de que me des tal cosa”, entonces Dios será simplemente un comerciante con quien llevo adelante una transacción, un “negociador”. Si Dios es alguien que llamo sólo cuando “lo necesito”, cuando debo “tapar un pozo”, cuando no doy más, entonces también tengo una idea equivocada de Él. Dios es quien por Amor nos ha creado, nos ha dado infinidad de capacidades, ha confiado en nosotros para que llevemos adelante el mundo, es quien nos da la fuerza necesaria para poder vencer los obstáculos que se nos presentan y que impiden que todos podamos vivir dignamente. Por tanto, si nuestra idea de Dios es equivocada, nos pasaremos la vida “echándole la culpa” de lo que no somos capaces de realizar nosotros, algo que sin duda es siempre más cómodo.
El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar junto al Padre Leonardo Abregú los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 90.3 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, María Laura Andrada, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí. Premios Magnificat 2006
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