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Editorial > Archivo de Editoriales ![]() Buenos Aires, Domingo de Ramos, 16 de marzo de 2008
Cruz que salvaUna vez más estamos celebrando la Semana Santa. Es la semana en la que meditando los momentos de la pasión del Señor, nos encontramos con nuestra realidad de hombres y mujeres que permanentemente vivimos en contradicción. Es la semana para que podamos continuar reflexionando sobre el seguimiento de Cristo, que se hace muchas veces a través de la Cruz, y que como tal, no es simple, no es liviana, no es agradable, y además no la elegimos. Pienso si muchas veces nos dieran la posibilidad de “elegir” la Cruz, ¿cuál elegiríamos? Lo más probable es que no elegiríamos una que de verdad pudiéramos llevar y nos salvara. Por eso, es mejor aceptar la que nos da Dios y que además de venir con la fuerza para poder cargarla, viene con la “garantía” de la salvación. Reflexionemos en esta Semana sobre este gran Amor de Dios que se entrega por nosotros, que nos indica el camino para seguirlo, que muchas veces pasará por la Cruz, pero que como sabemos, no todo termina en el Viernes Santo, sino que después de unas horas de silencio de sepulcro, vendrá la Resurrección, donde la seremos colmados de Gloria, y al terminar esta semana y estemos celebrando la Resurrección de Jesús, estaremos también siendo fortalecidos en nuestra esperanza, sabiendo que no todo termina en aquello que tanto nos cuesta y muchas veces no nos deja ver más allá.Una vez más estamos celebrando la Semana Santa, la que nos hace tomar conciencia plena del Amor de Dios que llega a dar su vida por nosotros, y nos hace reflexionar a quienes somos seguidores de Jesús sobre el camino por el que debemos seguirle. Es la semana en la que meditando los momentos de la pasión del Señor, nos encontramos con nuestra realidad de hombres y mujeres que permanentemente vivimos en contradicción. La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, donde Jesús hace su “entrada triunfal” en Jerusalén, aunque en realidad, desde lo humano, serían sus últimos días y el Viernes Santo todo queda como que hubiera fracasado. Y la contradicción del hombre está en esa multitud que lo aclama, y unos días después, muchos de ellos, dejándose llevar por quienes rápidamente los convencen, piden “que muera” y lo prefieren a un delincuente. La contradicción que muchas veces vivimos está también en que decimos de corazón que queremos seguir a Jesús, que hasta “daríamos su vida por Él”, y como Pedro, ante la primera prueba, nos volvemos para atrás. También está la contradicción en que estamos dispuestos “a todo” en el seguimiento de Jesús, pero cuando aparece la Cruz como medio para ese efectivo seguimiento, la rechazamos y ya no estamos tan de acuerdo. Y eso que sabemos el final de la historia, ya que la Cruz terminó en la Resurrección, en la Gloria. Es la semana para que podamos continuar reflexionando sobre el seguimiento de Cristo, que se hace muchas veces a través de la Cruz, y que como tal, no es simple, no es liviana, no es agradable, y además no la elegimos. Pienso si muchas veces nos dieran la posibilidad de “elegir” la Cruz, ¿cuál elegiríamos? Lo más probable es que no elegiríamos una que de verdad pudiéramos llevar y nos salvara. Por eso, es mejor aceptar la que nos da Dios y que además de venir con la fuerza para poder cargarla, viene con la “garantía” de la salvación. Desde ya, lo primero que produce la Cruz es la tentación de rechazarla, las ganas de “tirarla”; y hasta se nos hace difícil “amarla”; pero es algo que debemos aprender a “cargar”, a llevar con nosotros. Reflexionemos en esta Semana sobre este gran Amor de Dios que se entrega por nosotros, que nos indica el camino para seguirlo, que muchas veces pasará por la Cruz, pero que como sabemos, no todo termina en el Viernes Santo, sino que después de unas horas de silencio de sepulcro, vendrá la Resurrección, donde la seremos colmados de Gloria, y al terminar esta semana y estemos celebrando la Resurrección de Jesús, estaremos también siendo fortalecidos en nuestra esperanza, sabiendo que no todo termina en aquello que tanto nos cuesta y muchas veces no nos deja ver más allá.
El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar junto al Padre Leonardo Abregú los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 90.3 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, María Laura Andrada, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí. Premios Magnificat 2006
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