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Archivo de Editoriales

Buenos Aires, Domingo de Pascua, 23 de marzo de 2008

Padre Oscar Pezzarini
Padre Oscar Pezzarini

“Este es el día...

...en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo”, con estas palabras de la sabiduría bíblica y que la Liturgia de la Iglesia ha hecho propias, celebramos la Pascua, la Resurrección de Jesús, el “paso” de la vida a la muerte, como anticipo de nuestro propio paso a la gloria. Y es un día, sólo un día, como tantos que vivimos y que muchas veces pasan casi desapercibidos por la “rutina de la vida”. Sin embargo “este es el día”, como la del Sábado Santo ha “sido la noche” en la que las tinieblas y luz entablaron una lucha en la que finalmente todo quedó resplandeciente. La Resurrección de Jesús no es un “puro sentimentalismo” ni una “reconfortante devoción” ni un simple consuelo para nuestros momentos difíciles, sino que es ante todo “un hecho”, una realidad, y ante los hechos debemos aceptarlos, reflexionarlos y dejar que nos enseñen. Si estamos convencidos de esto por nuestra Fe, es entonces que debemos trasmitir y compartir semejante alegría. La Pascua, para el cristiano, debe ser alegría, esperanza, algo que lo reconforte. No podemos seguir igual, si estamos plenamente seguros que ha habido “este día” que lo transforma todo. Este es el mensaje que debemos trasmitir con nuestra vida, es el mensaje que el mundo espera: “tenemos esperanza y alegría porque Cristo Resucitó”.

...en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo”, con estas palabras de la sabiduría bíblica y que la Liturgia de la Iglesia ha hecho propias, celebramos la Pascua, la Resurrección de Jesús, el “paso” de la vida a la muerte, como anticipo de nuestro propio paso a la gloria. Y es un día, sólo un día, como tantos que vivimos y que muchas veces pasan casi desapercibidos por la “rutina de la vida”. Sin embargo “este es el día”, como la del Sábado Santo ha “sido la noche” en la que las tinieblas y luz entablaron una lucha en la que finalmente todo quedó resplandeciente.

Si los días de la Semana Santa fueron días de reflexión, estos de Pascua que comenzamos son sin dudas de contemplación, de una mirada muy profunda hacia lo que estamos llamados a ser como hombres a partir de la Resurrección de Jesús.

Ahora es cuando nuestra mirada puede ir mucho más allá, no todo queda en lo que ven nuestros pobres sentidos, sino en lo que la Fe nos hace observar.

La Resurrección de Jesús no es un “puro sentimentalismo” ni una “reconfortante devoción” ni un simple consuelo para nuestros momentos difíciles, sino que es ante todo “un hecho”, una realidad, y ante los hechos debemos aceptarlos, reflexionarlos y dejar que nos enseñen.

La Resurrección de Cristo nos enseña a mirar las cosas con la óptica de Dios, a entender cuál es el designio de Amor que Él tiene para nosotros, y que es un designio de Vida, aunque haya que pasar momentáneamente por el dolor y por la muerte.

Habitualmente decimos que la “vida es pasajera”, aunque en realidad no es así, lo que es pasajera en todo caso es la muerte, que pasa y deja lugar a la vida plena, total, definitiva, y esto lo creemos a partir de la Resurrección del Señor. Y este es nuestro destino, seguirlo a él, por la cruz y el dolor muchas veces, pero para siempre en la Gloria; y como dice San Pablo: “ya que hemos sido resucitados con Cristo, busquemos los bienes del cielo”. Ya “hemos sido resucitados” y por lo tanto nuestra alegría debes ser plena, ya que la Resurrección llena nuestro corazón, ilumina las mentes y refuerza nuestra vida.

Si estamos convencidos de esto por nuestra Fe, es entonces que debemos trasmitir y compartir semejante alegría. La Pascua, para el cristiano, debe ser alegría, esperanza, algo que lo reconforte. No podemos seguir igual, si estamos plenamente seguros que ha habido “este día” que lo transforma todo. Este es el mensaje que debemos trasmitir con nuestra vida, es el mensaje que el mundo espera: “tenemos esperanza y alegría porque Cristo Resucitó”.

Mientras en la madrugada de la Pascua, algunos buscaban “entre los muertos al que está vivo”, otros se sorprendían por lo que había sucedido, otros se excusaban en la mentira, nosotros, que creemos en la Resurrección, sepamos buscar con quienes compartir semejante alegría y poder entonces si decir con toda razón: ¡FELICES PASCUAS!

Padre Oscar Pezzarini
Superior Provincial de la Obra Don Orione en Argentina, Paraguay, Uruguay y México

 

El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar junto al Padre Leonardo Abregú los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 90.3 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, María Laura Andrada, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí.

Pequeño Cottolengo Don Orione
 0800-333-6746 desde Argentina, o +54 (11) 4268-7722 desde el exterior.

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