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Archivo de Editoriales

Buenos Aires, domingo, 28 de septiembre de 2008

Padre Oscar Pezzarini
Padre Oscar Pezzarini

La deuda que no se salda

Vivimos épocas en las que escuchamos con mucho festejo como se trabaja para cumplir con compromisos financieros y económicos, pero también hay otros tipos de deudas que aún no hemos podido saldar como sociedad. Y diría más, como sociedad y como humanidad. Me refiero a tantas deudas “hacia adentro” que tienen países como el nuestro, y que tiene que ver principalmente con cuestiones que son básicas en la vida de las personas. Hay deudas internas que no pueden esperar, aunque las personas ya tienen incorporado eso de tener que estar a un costado, y esperar. Como sociedad muchas veces estamos dispuestos a ciertos reclamos, pero no somos capaces de mirar alrededor y darnos cuenta que tenemos una responsabilidad en esa “deuda social interna” a la que, como muchas otras cosas, parece que nos estamos acostumbrando a que exista y no hacemos nada.

Vivimos épocas en las que escuchamos con mucho festejo como se trabaja para cumplir con compromisos financieros y económicos, algo que me parece bien, ya que uno ha aprendido eso de que “las deudas se deben pagar”, pero no es menos cierto que también hay otros tipos de deudas que aún no hemos podido saldar como sociedad. Y diría más, como sociedad y como humanidad.

Y me refiero a tantas deudas “hacia adentro” que tienen los países como el nuestro, y que tiene que ver principalmente con cuestiones que son básicas en la vida de las personas.

Se escucha hablar con muchísima facilidad de cifras que ni siquiera podemos imaginar cuanto es realidad en lo que se refiere a números a nivel mundial, por distintas situaciones que se van dando, escuchamos la palabra “salvataje”, y que tienen que ver con instituciones relacionadas con las finanzas, cuyos números podrían seguramente solucionar situaciones tremendas de personas que ya casi pasan a ser como parte de nuestro paisaje diario.

Sin duda hay deudas internas que no pueden esperar, aunque las personas ya tienen como incorporado eso de tener que estar a un costado, y esperar.

Cuántos niños que sufren desnutrición, falta de atención en la salud, falta de educación elemental, y hasta en muchos casos no pueden disfrutar de sus derechos que proclamamos mundialmente, como es el de jugar, crecer, aprender.

Cuántos adolescentes y jóvenes que escuchan tanto que “son el futuro”, pero no pueden encontrar caminos para su vida en el presente porque como sociedad muchas veces los tenemos relegados o abandonados a “su suerte”... o lo que es peor, son “utilizados” por quienes en lugar de ayudarlos están más preocupados en ahondar sus miserias.

Cuántos adultos que experimentan la impotencia de que con su trabajo, o su falta del mismo, no pueden dar lo básico a su familia.

Cuántos ancianos olvidados por una sociedad que no sólo los llama “clase pasiva” sino que les hacen sentir no sólo que hoy están de lado, sino que todo lo que entregaron durante su vida, parece no servir de nada.

Estas que son deudas que no deben esperar, aunque los perjudicados estén ya probados en su paciencia y su espera continúa.

Qué pensará tanta gente que oye hablar de números, festejar situaciones de “éxitos” económicos, pero cada día deben esperar que la solidaridad, la “suerte” o lo que sea, pueda pasar cerquita para darles un poquito de alivio, que siempre es por un ratito.

Y qué pensamos nosotros, que como sociedad muchas veces estamos dispuestos a ciertos reclamos, pero no somos capaces de mirar alrededor y darnos cuenta que tenemos una responsabilidad en esa “deuda social interna” a la que, como muchas otras cosas, parece que nos estamos acostumbrando a que exista y no hacemos nada.

Padre Oscar Pezzarini
Superior Provincial de la Obra Don Orione en Argentina, Paraguay, Uruguay y México

 

El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar junto al Padre Leonardo Abregú los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 90.3 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, María Laura Andrada, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí.

Pequeño Cottolengo Don Orione
 0800-333-6746 desde Argentina, o +54 (11) 4268-7722 desde el exterior.

Premios Magnificat 2006

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