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Archivo de Editoriales

Buenos Aires, domingo, 16 de noviembre de 2008

Padre Oscar Pezzarini
Padre Oscar Pezzarini

¿La culpa es de los chicos?

Hay quienes piensan que la solución es bajar la edad de la imputabilidad de los menores para terminar con los hechos de violencia, inseguridad, etc. Todo hace pensar que entonces los culpables o responsables son los chicos. Creo que la reflexión debe ser mucho más profunda y debe ir “al fondo” de las cosas, como preguntarnos qué estamos haciendo por tantos chicos que están en la calle, que se mueren de hambre, que no tienen acceso a la educación, que no tienen su contención familiar ni social, y muchas veces son explotados en sus debilidades y miserias, mientras gran parte de la sociedad, del Estado y de tantos que estamos involucrados, sólo miramos como si fuera un paisaje al que ya nos estamos acostumbrando. Como tantos que trabajan y buscan darle un oportunidad a esos chicos, también nosotros pensemos qué hacemos o podemos hacer para ir creando una solución de fondo, y no sólo un “parche” que se coloque para “ir tirando hacia delante”.

Hace ya varios días que venimos escuchando distintas opiniones que tienen que ver con la inseguridad que estamos viviendo, y donde hay quienes piensan que la solución es bajar la edad de la imputabilidad de los menores como una manera de terminar con los hechos de violencia, inseguridad, etc. Todo hace pensar que entonces los culpables o responsables son los chicos.

¿Será esa la solución? ¿O tal vez sea una solución fácil para decir que hacemos algo? Es verdad que muchos hechos que tienen que ver con la delincuencia tienen que ver con menores, pero no es menos cierto que no son los únicos que delinquen y que en muchos casos también hay adultos detrás de muchos de estos hechos.

Creo que la reflexión debe ser mucho más profunda y debe ir “al fondo” de las cosas, como preguntarnos qué estamos haciendo por tantos chicos que están en la calle, que se mueren de hambre, que no tienen acceso a la educación, que no tienen su contención familiar ni social, y muchas veces son explotados en sus debilidades y miserias, mientras gran parte de la sociedad, del Estado y de tantos que estamos involucrados, sólo miramos como si fuera un paisaje al que ya nos estamos acostumbrando.

Tendríamos que hacernos muchas preguntas los adultos de esta sociedad que no permitimos que los derechos de los niños se cumplan, que puedan acceder a la educación, al crecimiento, a su formación como algo básico que les corresponde y por otro lado vemos como para poder sobrevivir deben “trabajar” en muchos casos acompañando a su familia a recoger lo que otros tiramos, o a estar pidiendo en cada esquina para que en el mejor de los casos se enternezca nuestro corazón, cuando no los juzgamos y criticamos diciendo que seguramente detrás hay un adulto que los explota, y quizás sea verdad, pero mientras tanto, ¿qué hacemos? Pensamos en leyes que sean más duras cuando nos falta firmeza para hacer cumplir no sólo las leyes que ya están sino los derechos que a cada uno le corresponden, comenzando por nuestros chicos.

No quedan dudas que la búsqueda de soluciones no es fácil ni se conseguirá con rapidez, pero tampoco quedan dudas que no son los chicos los principales responsables de que una sociedad muchas veces no pueda encontrar el rumbo o sepa pensar en darle a ellos las mínimas posibilidades de su desarrollo y crecimiento como personas.

Hoy el clamor de tantos chicos que no consiguen lo que necesitan está muy presente, hoy más que nunca debemos pensar con creatividad qué es lo que les podemos dar, hoy cada uno desde su lugar debe sentirse responsable por la suerte de tantos hijos de esta sociedad que están al costado del camino y que muchos sólo miramos de costado y nos acordamos sólo para hacerlos responsables de muchos de los males que vivimos.

Como tantos que trabajan y buscan darle un oportunidad a esos chicos, también nosotros pensemos qué hacemos o podemos hacer para ir creando una solución de fondo, y no sólo un “parche” que se coloque para “ir tirando hacia delante”.

Padre Oscar Pezzarini
Superior Provincial de la Obra Don Orione en Argentina, Paraguay, Uruguay y México

 

El Padre Oscar Pezzarini nos hace pensar junto al Padre Leonardo Abregú los días sábado de 8 a 12 hs. (hora argentina, GMT-03:00) en "VENTANA A LA VIDA" el programa radial de Don Orione que conduce en FM PROVIDENCIA, 90.3 MHz con la colaboración de los residentes del Cottolengo de Claypole (Raúl Romero, María Laura Andrada, Alberto Zoroch, Américo Torres), con la producción de Roberto Beluzzo y la Operación Técnica de Ignacio Cavalli. También puede acceder directamente a FM PROVIDENCIA desde aquí.

Pequeño Cottolengo Don Orione
 0800-333-6746 desde Argentina, o +54 (11) 4268-7722 desde el exterior.

Premios Magnificat 2006

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