|
Señor Jesús, dueño de la vida Tú me llamaste para servir a los chicos que sufren, porque tú amas la fidelidad de tus hijos, y has querido ayudarlos y consolarlos a través de mí. Tómame Señor, toma todo mi ser y bendice a los demás a través de mis manos, de mi mirada, de mi esfuerzo. Bendíceme Señor, para que pueda aliviar sus males. Ayúdame a recordar que tú nos amas infinitamente y estas siempre a nuestro lado. Te ofrezco con amor todas mis angustias y cansancios para que alivies a los demás y les regales tu consuelo. Late conmigo Señor, vive conmigo, respira conmigo, lléname de fervor y esperanza. Espíritu Santo, ayúdame a descubrir mejor mis talentos, para gastar bien mis energías. Consérvame el sueño de producir algo bueno para este mundo. Dios potente y fuerte, que todo lo sostienes mira mi debilidad y penetra todo mi ser con ese poder tuyo que no tiene límites, ayúdame para que pueda dedicarme con todo mi amor a proteger a los chicos que me confiaste.
Amén.
|
|