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Señor, es hora que hables



El tiempo del fallo se ha cumplido
En pocas horas, la justicia, que escuchaba,
tendrá que emitir su veredicto.
La verdad quedó plasmada en este Juicio
Mientras, la acusación, mendaz, prevaricaba.

Usando los recursos más abyectos
cubrió con vómitos la toga y la balanza,
en contumaz y depravado intento
de hacer creer que el Padre Julio,
sólo tiene podredumbres en el alma.

Testimonios, falsas pruebas, argumentos,
todos fueron demolidos uno a uno.
Solamente la fuerza de los hechos
demostró,… no hubieron hechos
que pueda condenar algún tribuno.

Señor Dios, en tu Omnisciencia
después de siete años de sosiego
pedimos hables vos en la sentencia,
el Padre Julio ha consagrado su existencia
a los niños y los jóvenes en riesgo.

Transformar a los sin techo, en capital
esa es la culpa, ese es el crimen
Convencerlos que son útiles, que sirven,
Ya No más rezago utilizable
Ya no más Mano barata para el mal

Sin dudarlo hubieran sido
veinte mil parias con destino marginal,
veinte mil seres humanos fugitivos
sin tener en el mundo su lugar,
sin estudios, sin trabajo, sin hogar.

 

Y el Padre Grassi, ejemplo de cura salesiano
¡Apareció!
y un hogar de los mejores,
con trabajo, con estudio y con valores
¡Construyó!
le puso fe y amor, al esfuerzo cotidiano
Y nació LA FUNDACION

Ahora pedimos que hables Señor,
hablá de la condena a Dreyfus
leéles el “yo acuso” de Zolá,
o la turba que salvó a Barrabás
condenando a Tu Hijo, a Jesús

Decile al Señor Juez, que la justicia
es el supremo valor a consagrar
Es el último recurso de los hombres
donde tanto, los ricos, como pobres,
puedan sentirse en plano de igualdad

Necesita saber, cuando le hables,
que la última instancia, sos Vos
Y esa sentencia es inapelable
Confiamos en usted, su Señoría,
¡a la hora de juzgar, …piense En Dios!

 

La gente de bien lo esta ayudando
En cada parroquia, en cada sitio,
El País entero está rezando,
Le piden a Maria Auxiliadora
Que sea de absolución el veredicto.

Pedro Faustino Rìmini
Suncho Corral
Santiago del Estero


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